Mujer y liderazgo cultural

La participación de la mujer en el escenario cultural ha venido aumentando en la localidad de Engativá, cada vez son más visibles los liderazgos femeninos que luchan por resignificar el arte como una de las más efectivas fórmulas para lograr transformar los entornos estériles y convertirlos en espacios coloridos, llenos de magia y talento, espacios de reencuentro desde la diferencia y la diversidad, espacios amables que recargan de vida la misma vida. 

Mary Olaya es gestora cultural hace más de 20 años, licenciada en educación artística, madre de dos hijos que actualmente también siguen sus pasos, enseña ballet en una de las escuelas más reconocidas de la localidad – Art&Co – Ballet para niños y niñas – un espacio que construyó como semillero de talentos colombianos y con el que sueña ver a cientos de pequeños brillando a nivel internacional en escenarios de renombre porque “aquí lo que hay es talento” dice. 

No es ajena a las realidades de su gremio, dice que actualmente se están adelantando muchos procesos culturales valiosos e interesantes, sin embargo, aún no están preparados para llevar el arte a los espacios no convencionales, y que los posibles escenarios que se tienen tampoco son los adecuados para ejercerlo con dignidad “El estado de los salones comunales no es el adecuado para desarrollar puestas en escena que contengan como expresión principal la danza,  los parques aún no están equipados por ejemplo, y es necesario que en estas zonas en donde confluyen las familias, los niños y la comunidad se abran espacios que puedan visibilizar y rescatar el arte” explica. 

Desde su experiencia y pasión ha formado a decenas de niños y niñas desde hace ya seis años junto a su equipo de maestros en danza, en su escuela manejan diferentes lenguajes artísticos impulsando el primer programa especializado en Ballet de la localidad, dice que esta disciplina les permite a los menores aprender a conocerse, valorarse y respetar su cuerpo; intenta llegar a todos los escenarios sociales para que el ballet sea un arte sin distingo de clases, estereotipos y creencias, por eso logró gestionar becas para los niños y niñas que quieran hacer parte del semillero sin que tengan que preocuparse por el factor económico.

 

 

Juana Valentina Rojas Olaya, “Juanita”, es bailarina, encontró en la danza la forma de expresarse viviendo el arte a través del movimiento, desde siempre ha respirado cultura; desde los tres años descubrió su pasión, ahora sueña con convertirse en “profe” de ballet y continuar el legado de su madre, quiere enseñar a todos los niños y niñas de la localidad.

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